La arquitectura medieval, en el
universo islámico, se caracterizó por la utilización de enrevesados mosaicos decorativos en numerosas de sus construcciones.
Un poco de historia
Desde mediados del siglo VII hasta mediados del VIII el mosaico adornó las mezquitas, palacios, castillos y baños Omeyas de Damasco, la
Gran Mezquita Omeya y la
Cúpula de la Roca en Jerusalén.
En ambas, se despliega un gran número de figuraciones arquitectónicas y florales con gran fuerza simbólica. En la Cúpula de la Roca, además, el vidriado ocupa frisos del
deambulatorio y el intradós o cara interior de las piedras de la cúpula o bóveda; donde las volutas, acantos y gemas, deslumbraban y hacían sentirse poderosos a los árabes acostumbrados al ascetismo del desierto.