A principios de la década del 60, Joaquín Salvador Lavado, conocido mundialmente como
Quino, publicó por primera vez un dibujo de la que sería una de sus mayores creaciones, una nena de seis años que en ese momento era parte de una publicidad de lavarropas. No obstante, Mafalda tuvo tanta aceptación que en poco tiempo cobró vida propia.
Cómo, cuándo y dónde
Todo comenzó cuando una agencia de publicidad contrató a Quino para que hiciera un dibujo sobre una familia típica media y que el personaje principal de esta tuviera un nombre con dos letras: M y A, como la marca sobre la que sería la campaña. Lamentablemente, en ese momento
Mafalda no ve la luz ya que el comercial no se llevó a cabo, pero Quino la guardó.
Unos años más tarde, Quino trabajaba para el semanal Primera Plana, y tenía que publicar una historieta innovadora y punzante. Y reapareció Mafalda.
Fue así como esta niña se metió en los hogares porteños hasta llegar a ser parte de la cultura del país. Es que Mafalda hacía y decía muchas cosas que reflejaban los pensamientos sociales y políticos de esos años. Y no sólo eso, el impacto era mayor al ser expresados a través de las palabras una chiquita que a tan corta edad se animaba a contestar, a preguntar, a cuestionar, a estar disconforme con el mundo que le estaban dejando los adultos.