El término cosmonauta proviene del término ruso kosmonavt, que se deriva de las palabras griegas kosmos (κοσμος, universo) y nautes (να?της, navegante). El término taikonauta es una palabra adaptada a partir del término chino tàikong, (que significa espacio) y del griego να?της (nautes, navegante). La palabra oficial china que designa a un astronauta.
Para poder formar parte de la tripulación de una misión espacial, los astronautas requieren de un entrenamiento muy riguroso, conocimientos avanzados en diferentes disciplinas, además de contar con salud física y mental de alto nivel.
Antes de la invención del transbordador espacial, que es como un avión, la comida se procesaba para que quedara con una consistencia como la de la pasta dental, e incluso se almacenaba en tubos similares a los que contienen los dentífricos. Ahora, en la era del transbordador espacial, la comida que consumen los astronautas es bastante más normal; es comida deshidratada que se puede rehidratar para consumirse y comida empaquetada en bolsas de plástico selladas. Esto es gracias a la nueva tecnología espacial con la que cuentan los transbordadores, que cuentan con pequeñas cocinas, adaptadas a las condiciones espaciales.
Otra etapa del entrenamiento es la inmersión de los astronautas en albercas en las que se encuentran modelos de los vehículos espaciales. Deben sumergirse en el agua, usando sus trajes espaciales y llevando consigo los instrumentos necesarios para, por ejemplo, hacer reparaciones fuera del transbordador. De esta manera son entrenados para hacer reparaciones reales con instrumentos reales fuera de la nave.
Deben también practicar en los simuladores de vuelo y tomar cursos especiales para el manejo y dominio de las computadoras que llevan consigo los vehículos espaciales, entre otros.