Los aficionados que concurren a la cancha pueden disfrutar de un estadio remodelado que se ve prácticamente irreconocible a lo que es su fisonomía habitual para los partidos de Liga Nacional con la participación de
Peñarol. Además de la ampliación de algunos de sus sectores, el "Poli" tiene otro colorido, que quedó establecido a través de pequeños detalles. El gris que predominaba quedó ahora salteado por sutiles toques violetas, naranjas, marrones, rojos y azules en las escaleras de acceso a las tribunas, que le dan otra vida al tradicional escenario construido para los Panamericanos de 1995.
La gran "vedette" del estadio es el cubo led que mira desde las alturas con su imponente estructura de cuatro caras con pantallas que reflejan las acciones del juego, todo tipo de imágenes alusivas, publicidades y hasta la misma imagen del público presente que a veces participa con determinadas consignas al estilo NBA. Es sin dudas el toque necesario para captar la atención de los asistentes en todo momento, sin generar que se produzcan "baches" durante el espectáculo.
Semejante estructura traída especialmente para el torneo no será parte de las modificaciones que permanezcan una vez que el Preolímpico termine. Distinto es el caso de los completísimos tableros electrónicos de última generación (iguales a los que se usarán en los Juegos Olímpicos de Londrers 2012), que quedarán en Mar del Plata para el uso de la competencia de nuestra Liga con la participación de Peñarol y
Quilmes. El cartel indicador no sólo señala el tiempo de juego, marcador y cantidad de faltas personales, sino que también expone claramente en color rojo y mayúsculas los apellidos de los integrantes de ambas plantillas con su correspondiente número de camiseta y el tanteador individual del goleo de cada uno al instante, para que ni el más distraído pueda perderse ningún detalle.