Una realidad diferente
El presente marca a los jóvenes en un camino de protesta, inmersos en partidos de extrema izquierda con escasa difusión. Estos jóvenes son los que, en teoría, están intelectualmente activos. El resto se inmiscuye en la vieja política o sigue la línea del "no te metas", no sólo en la política sino también en los juicios de valor.
Sin embargo, estamos hablando todavía de los que tienen algunas posibilidades de lograr algo, pero nos olvidamos de "los jóvenes pordioseros", los marginados, los excluidos sociales que cada vez son más.
¿Qué posibilidades tienen?
Desde muy temprana edad los jóvenes y niños son captados por punteros que les queman la cabeza con ideas cortas, con banalidades que les cortan la frescura. Hay pocos defensores de la calidad educativa, y son menos los que la practican fomentando en los jóvenes la capacidad de generar sus propias ideas. Sin duda, cada día la sociedad contemporánea se acerca más al exilio definitivo de las de las mentes brillantes.