La mayoría de las personas piensa, que al hablar de ciencias, siempre se hace referencia a las ciencias exactas, como a la Física, la Química, la Biología y las Matemáticas. Esta idea, para empezar, es errónea, porque considerar exactas a la Física, la Química y la Biología, dista mucho de la realidad. La idea de perfección que nos provoca escuchar hablar de las ciencias naturales o exactas, está tan equivocada como pensar que las ciencias sociales están completamente desligadas de las primeras.
Los filósofos de la ciencia se han cuestionado si las ciencias sociales pueden considerarse realmente ciencias, porque no existe un método generalizado para estudiar los objetos y sujetos sobre los que tratan. Por otro lado, las ciencias naturales se consideran ciencias porque, teóricamente, utilizan el "método científico" para cualificar y cuantificar sus avances y descubrimientos. Sin embargo, este método es muy cuestionado, porque el estudio de toda la ciencia no se puede encasillar o restringir a las premisas del método científico.
Si preguntáramos a los científicos cuál es el método que utilizan para hacer sus investigaciones y desarrollar sus proyectos, ninguno podría hacer una lista de pasos a seguir, como una receta, que le sirviera a cualquier investigador, sin importar su disciplina.
Los investigadores teóricos no siguen los mismos pasos que los experimentales, y tampoco es el mismo método el que utilizan, los biólogos, los químicos, los físicos o los matemáticos, y hasta ahora sólo hemos tomado en cuenta a los investigadores en ciencias naturales. Entonces, ¿cómo pueden encontrar los humanistas e investigadores sociales un método generalizado para estudiar un fenómeno social? Primero es necesario ubicar en qué momento histórico se comienza a hablar del método científico.