Una percepción que cambia

Y, sin embargo, a lo largo de estos meses ya ha visto cambios en las perspectivas de sus alumnos y alumnas, al ofrecer un acercamiento científico y vivencial que "ayuda a tomar conciencia sobre aspectos que antes ni cuestionabas", tal como cuenta Neus Company, estudiante de esta asignatura. "Todos creemos vivir en igualdad, pero aquí vemos que no es así y no lo habíamos visto hasta que no han implantado una materia como esta".

Tanto Neus como Alba Asensio, una de sus compañeras, son conscientes de cuánto les ha abierto los ojos este curso. Es por ello que Alba dice que "es desde aquí, desde los centros educativos, donde se tiene que concienciar a la gente, dar el primer paso y creo que se tendría, incluso, que incluir este tipo de asignaturas en institutos también"

Esta reflexión de Alba acerca al debate sobre si es en la educación donde se encuentra la solución a la desigualdad entre hombres y mujeres. Quiñones no lo cree así: "La educación es solo una parte de la solución, sobre todo la educación entendida como socialización, como la presencia de valores sociales de igualdad y la transmisión de esos valores".
Comentar este artículo
Nombre: *
E-mail: *
Valora este artículo:
Comentario:
  
* Campo requerido
Educación y Formación > Universidad

La lucha universitaria por la igualdad

14-Feb-2011   Beatriz Paniego Béjar
igualdad
Primer semestre del curso 2009-2010, Universitat de València (España) y una asignatura que nunca antes había sido impartida: Igualdad de género y no-discriminación.
Es el primer semestre del curso 2009-2010 y en el aulario norte del campus de Tarongers de la Universitat de València una asignatura que nunca antes había sido impartida comienza sus clases. Se trata de Igualdad de género y no-discriminación y, con el nuevo plan de estudios del grado de Trabajo Social, los alumnos y alumnas de primer año tendrán como asignatura obligatoria este curso sobre igualdad de sexos.
Para la vicepresidenta de Isonomía el fallo en la aplicación de esta norma ha estado en que "no se han adoptado directrices claras con respecto a qué materias tienen que incluir los planes de estudio". La autonomía que se ha concedido ha provocado resistencia a la hora de introducir estas nuevas asignaturas, procedente de rectores, catedráticos -incluidas catedráticas-, profesores. "El tema de la igualdad es muy difícil de implantar. Hay una resistencia soterrada muy importante", se lamenta Ventura.

Esta es, precisamente, la historia que le ha tocado vivir a Teresa Yeves Bou, profesora titular de Trabajo Social en la Universitat de València. El nuevo grado de Trabajo Social es un ejemplo excepcional en la inclusión de enseñanzas de igualdad porque incluye, tanto asignaturas obligatorias, como una rama específica en la que especializarse.

Pero lo suyo ha costado. Yeves cuenta cómo hubo resistencias para la creación del itinerario de Igualdad y Bienestar Social, siendo que es un espacio profesional emergente. "Me impresiona mucho que precisamente sean las trabajadoras sociales las que se opongan a ello, porque somos una profesión femenina, con lo que, además, tenemos todas las problemáticas añadidas de las profesiones femeninas", reflexiona la profesora.
El copyright del artículo La lucha universitaria por la igualdad, publicado en Educación y Formación> Universidad pertenece a Beatriz Paniego Béjar. Es necesario el consentimiento expreso de su autor para la publicación o reproducción, parcial o total, a través de medios impresos, online o a través de cualquier otro medio o formato.
Inicio
Un problema social

La explicación a la dura oposición con la que se han topado los defensores y las defensoras de estas asignaturas es sencilla: es parte de un problema estructural. Olga Quiñones, directora de la Unidad de Igualdad de la Universitat de València, lo explica en estos términos: "Nuestro modelo de sociedad ha tenido una estructura androcéntrica, con una división del trabajo donde lo público, la política, la economía, el poder, es masculino; lo privado, la casa, el cuidado de los niños, es femenino. Esa es la lógica en nuestra cultura".

Y esa es la lógica con la que llegan los y las estudiantes a las aulas universitarias. La profesora Yeves pregunta, a principios de curso, a sus alumnos y alumnas en la asignatura Igualdad de género y no-discriminación, por qué se han decantado por el grado de Trabajo Social y si creen que hubieran tomado la misma decisión si fueran del sexo contario.

En una clase donde, de 50 estudiantes, seis son alumnos y el resto alumnas, "mayoritariamente, dijeron que se debía a sus características personales, pero eso no lo unían en ningún caso a la socialización de género. Ese hecho indica que, en principio, los estudiantes y las estudiantes de 18-19 años no ven la realidad 'sexuadamente' porque piensan que lo del sexo no influye".
Reclamación por ley

Incluir asignaturas en materia de igualdad en los títulos universitarios, es una obligación que dispone la Ley de Igualdad y, sin embargo, de los 21 grados que han empezado a impartirse en la Universitat de València, tan solo seis incluyen asignaturas relacionadas con ella -Trabajo Social, Relaciones Laborales y Recursos Humanos, Comunicación Audiovisual, Pedagogía, Historia y Psicología-.

Y no solo ocurre en esta universidad. En la Jaume I de Castellón son nueve los grados implantados este curso, de los cuales solo cuatro contienen enseñanzas en materia de igualdad. Así, tal como afirma Asunción Ventura, vicepresidenta de la Fundación Isonomía de la Universitat Jaume I de Castellón, se está incumpliendo "la Ley Orgánica contra la Violencia de Género, la Ley de Igualdad y la Ley de Universidades".
lucha universitaria por la igualdadCréditos / Autoría: IES Carpe Diem (Madrid)
Tweet
somos igualesCréditos imagen: Daquella manera
Estos estudiantes son parte de una generación a la que se ha educado bajo la idea de igualdad y, por tanto, "niegan que haya habido una educación diferenciada dependiendo de si son chicos o chicas. Esta es fundamentalmente la principal dificultad con la que te encuentras: la negación de la desigualdad", reflexiona Yeves, quien lleva años trabajando sobre este tema.
Y, es en esos fuertes, donde se juega con asignaturas como la de Igualdad de género y no-discriminación. Elena Mut, profesora de esta materia y compañera de Yeves, ofrece clases muy participativas, con proyecciones de películas, acudiendo a conferencias, haciendo prácticas continuas, etc., "porque en una asignatura como esta, no se puede dar una clase magistral, se necesita la intervención de los estudiantes, hacerles partícipes para que despierte más su interés hacia la asignatura".

Y así ha sido. Los y las estudiantes, no solo están motivados en clase por el hecho de tratarse "de una asignatura que tiene que ver con su cuerpo, con su experiencia", tal como analiza Yeves, sino que, además, es una materia que despierta conciencias.

"No se nos socializa como personas, sino como sexos. Las experiencias son distintas en hombres y mujeres y hay tantas evidencias que lo que resulta extraño es que se niegue, y esa es precisamente la evolución que tienen los alumnos y las alumnas que van recorriendo estos asuntos. A partir del reconocimiento de las diferencias puede evolucionarse", sabe bien la profesora Yeves.

Solo falta querer que ese reconocimiento se produzca y, mientras no se incluyan asignaturas sobre igualdad en todos los grados, las universidades de la Comunitat fallarán en este cometido.


 Contenidos Freelance
contenidos freelance
Encuentra artículos de tu interés:
 Política y Sociedad Gastronomía Hogar y Decoración Moda y Belleza  Historia y Humanidades Economía y Empleo
 Educación y Formación Deportes Vida Sana y Bienestar Viajes y Turismo  Naturaleza y Animales Motor
 Espiritualidad y Mitología Salud Ciencia y Tecnología Ocio y Hobbies  Música y Espectáculos Familia y Pareja
 Arte y Cultura Derecho        

 

Condiciones de Uso · Políticas de Privacidad · 2010-2011 © contenidosfreelance.com - Derechos Reservados - phreezz