La recuperación, rehabilitación y reubicación de animales provenientes de laboratorios de experimentación es una tarea difícil, pero posible. Entramos en una estructura especializada, ubicada en Italia, llamada La Collina dei Conigli, que se ocupa de la reinserción de conejos, ratones, cobayas, hámsters y otros animales pequeños que se encuentran en situaciones críticas.
El nombre de la asociación recuerda la novela infantil de Richard Adams La colina de Watership, un clásico que supo emocionar a millones de lectores alrededor del mundo. Adams pudo demostrar que la empatía no se verifica únicamente entre humanos. A través de esta lectura es posible identificarse con las aventuras vividas por personajes de otras especies de forma menos superficial que en la clásica representación animal de los dibujos animados que, a menudo, humaniza el sujeto.
Animales que tras ser usados, se eliminan como herramientas rotas
La triste realidad de los laboratorios, que a veces hace noticia gracias a las peticiones animalistas en contra de la vivisección y de la experimentación animal, sugiere diversas consideraciones y merece más detenimiento del que actualmente obtiene.
¿Qué sucede cuando un animal que se cría para ser objeto de experimentación se jubila? Cada año, millones de animales mueren en los laboratorios. Algunos fallecen tras ser utilizados para pruebas fatales, pero muchos otros se utilizan para experimentos de los que podrían recuperarse y reanudar una vida normal, y se suelen eliminar rutinariamente. Además, muchos animales nunca se usan, se conservan en los laboratorios como excedentes y, cuando haya terminado el experimento, se convierten en un gasto innecesario
La ley permite a los laboratorios no matar a los animales "sanos" y "salvables" y sacarlos de las jaulas para entregarlos a particulares o asociaciones que se encarguen de ellos.
Visitamos un centro de rehabilitación animal
La animalista Laura Barbi nos cuenta: ''Me enteré de la existencia de La Collina dei Conigli a través de Internet y quise visitar ese lugar, ubicado en el Parque de Monza. Al subir unas antiguas escaleras me encontré con conejos, cobayas, ratas y ratones... todos se veían muy sospechosos hacia el hombre (y con razón). Esto me inhibía a la hora de acariciar a los pequeños roedores o de darles una hoja de lechuga. Mi respeto por esas pequeñas criaturas era muy profundo.
Volteándome, noté un conejo blanco con el cuello apoyado en el suelo de forma antinatural, me pregunté por qué y un voluntario me dijo que había vivido por demasiado tiempo en una pequeña jaula y sus músculos estaban muy atrofiados. Más adelante, un estupendo conejito, sin darse cuenta, atrajo mi mirada como un imán... las emociones que he probado fueron muy fuertes."
El pasaje del centro de rescate al nuevo hogar
A su llegada en el centro de rehabilitación, los animales son examinados por expertos veterinarios y, si es necesario, reciben medicación. Todos se vacunan y esterilizan. Luego se inicia el proceso de rehabilitación adecuado a su condición, diferente por cada especie, hasta que serán considerados adoptables. Las familias que deciden adoptar uno de estos animales obtienen todas las informaciones y los consejos necesarios.
La Collina dei Conigli es un centro independiente, atendido por voluntarios, patrocinado por entidades y particulares, y se puede sostener efectuando donaciones
Las adopciones, el apoyo económico y la difusión de informaciones sobre la labor de los centros de rescate para pequeños animales de laboratorio son acciones concretas que pueden salvar esas vidas. Estas criaturas merecen ser amadas, en la espera de que algún día se logre la prohibición de la experimentación animal