Otros conejos pueden perder su pelo más a menudo, probablemente a causa de la endogamia o trastornos que tengan de la piel. La mayoría de los problemas de la piel en los conejos pueden ser tratados fácilmente. Deben hacerse tan pronto como se presenten signos de enfermedad, ya que algunas enfermedades de su piel puede ser transmitida a otros animales, incluyendo a seres humanos.
Arrancándose y masticando el pelo
La alopecia, o pérdida anormal del pelo en los conejos puede ocurrir debido a cambios hormonales, o al arrancarse el pelo. Las hembras preñadas cercanas al parto pueden arrancarse el pelo alrededor de su cuello o el área de la barriga más cercana al nido. Los conejos también se arrancan el pelo cuando necesitan más fibra en su dieta. Cuando muchos conejos se encuentran juntos, se mastican el pelo los unos a los otros provocándose la calvicie e irritación de la piel.
Los ácaros
El ácaro más común en la piel de los conejos es el Cheyletiella parasitovorax. Otros ácaros que afectan a los conejos son el Gibbus leporacus y el ácaro de la sarna o escabiosis conocido como Sarcoptes scabei. Estos ácaros afectan a la piel provocando una escamación severa que podría o no causar picazón. Los ácaros no son visibles a simple vista y un veterinario tendrá que tomar una muestra de la piel escamosa y buscar bajo un microscopio para ver si encuentra ácaros.
Las jaulas deben limpiarse a menudo, así como las escamas de la piel que se han caído, pues contienen huevos de ácaro que reinfectarán al conejo tras el tratamiento de la enfermedad. El Psoroptes cuniculi es un ácaro del oído que causa costras de color marrón rojizo en los canales del oído del conejo. Es una condición muy incómoda, haciendo que al conejo se le caigan las orejas o que se las rasque con fuerza. Los ácaros pueden ser visibles en los canales del oído del conejo, o en otras partes del cuerpo, si los ácaros han emigrado de las orejas. Las jaulas también deben mantenerse limpias para evitar la reinfección después del tratamiento.
Los insectos parásitos
Las pulgas y garrapatas pueden causar picor, pérdida de pelo y una piel crujiente. Los veterinarios fomentan la limpieza regular de los conejos para que se puedan notar los primeros signos de infecciones de pulgas o garrapatas. Una miasis puede producirse durante los veranos calurosos y húmedos. Hay varios tipos de insectos que pueden poner sus huevos en las heridas de un conejo. Las larvas de los huevos se introducen en la piel causando infecciones bacterianas, que en última instancia, pueden matar al conejo. Cuando se traten los insectos parásitos que tenga el conejo, también deben ser tratados o eliminados su jaula y la ropa de cama o su nido.
Hongos y bacterias
Se debe evitar la humedad crónica sobre la piel y pelo del conejo. El exceso de humedad hace que el pelo se caiga y la piel se enrojezca, saliéndole escamas y costras, y dejando a la piel expuesta a la tiña y bacterias. El exceso de salivación, la exposición a la orina y las heces, el aliño excesivo de un conejo a otro y el gotereo de las botellas de agua en su medio ambiente hacen que el conejo esté demasiado húmedo. La bacteria llamada Pseudomonas aeruginosa causará una infección de la piel húmeda y una coloración azulada del pelo en el conejo.