El derecho internacional señala que la nacionalidad no se impone, que toda persona debe tener una nacionalidad y que la doble nacionalidad la regula la Constitución política de cada país.
Cada Estado regula el otorgamiento de la nacionalidad a los niños nacidos en su territorio según leyes propias y considerando varias exepciones a las reglas generales. Para la reglamentación básica de este tema, un Estado puede escoger entre dos opciones:
1. Ius sanguinis o derecho sanguíneo: se asume la nacionalidad de los padres.
2. Ius solis o derecho del
suelo : se asume la nacionalidad del lugar de nacimiento.
Casos particulares y reglas generales para nacionalizarse
En algunos casos se hace más fácil la asignación de la nacionalidad a niños nacidos en territorio nacional, aunque se asuma en línea general el Ius sanguinis, como sucede en España.
España otorga a los niños nacidos en su territorio la nacionalidad después de un año de residencia. Sus padres, al igual que cualquier extranjero (comunitario u extracomunitario) residente en territorio español, pueden solicitar para si mismos la nacionalidad española tras esperar 10 años como residentes.
Además España respeta convenios especiales que regulan el trato entre los países de la Península Ibérica, y situaciones particulares como la de aquellos ciudadanos que hayan obtenido la condición de refugiado.
Herencia de los beneficios de ley
De hecho, la nacionalidad se puede extender de padres a hijos pero no lo contrario.
Un niño que obtenga la nacionalidad española por nacimiento en territorio español (y residencia ininterrumpida en el mismo por un año de tiempo) no puede extender dicho beneficio a sus padres.
Los niños adoptados obtienen los mismos derechos y deberes de los hijos biológicos. Un niño procedente de un país extranjero que sea adoptado por ciudadanos españoles es español.
En algunos países como Chile, los hijos de extranjeros que estén de paso o sean residentes temporales, si bien hayan nacido en territorio chileno no obtienen la nacionalidad chilena, pero pueden solicitarla al cumplir los 21 años de edad.