El hecho de que existan productos ecológicos más seguros debería ser razón suficiente para la prohibición de los pañales no ecológicos, según la opinión de los ambientalistas. Se debe sensibilizar a las instituciones porque al menos se haga obligatorio el uso de productos ecológicos en hospitales y estructuras públicas.
También la opinión pública ejerce su poder: en el creciente interés por el consumo responsable de parte de los compradores se encuentra a menudo la clave para fomentar estudios alternativos y ofrecer diferentes soluciones a los problemas.
La respuesta del mercado
Pequeños emprendedores como
Susanne Lenk trabajan para responder a la demanda de productos naturales, ecológicos, biodegradables y saludables para el cuidado diario de los niños. Su pasión para una vida sana les impuso buscar caminos alternativos y a veces supieron crear nuevos productos.
Susanne afirma: "
Ya desde siempre intento vivir de manera abierta, sana y en armonía con mi alrededor y la naturaleza. Para criar a mi hija Juli bajo esa concepción personal de lo que es la vida busqué pañales lavables, un fular portabebés y aprender sobre alimentación ecológica. Muchos de estos productos los he tenido que importar de otros países a un precio elevado. Después que algunos de mis amigos me pidieran los mismos productos para ellos mismos y sus bebés se me ocurrió la idea de crear una empresa que se dedicara a ello para que otros padres puedan criar a sus hijos de un modo natural".
Ya varias empresas creadoras y distribuidoras de pañales biodegradables se encuentran con facilidad en la red, simplemente indicando en motores de búsqueda palabras como Ecopañales y Pañales Ecológicos o Biodegradables, y a menudo se efectúan
ventas online en diferentes países.