Ha colaborado con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo africano. Actualmente es consultora permanente de la Comisión Económica para África de la
ONU y el pasado octubre recibió, junto a su compatriota Leymah Gbowee y a la activista yemení Tawakul Karman, el Premio Nobel de la Paz de 2011.
Observadores internacionales prohibieron su reelección
En 2010, la revista Newsweek describió a Johnson-Sirleaf como una de los diez mejores líderes en el mundo, The Times la colocó entre las diez primeras líderes femeninas, y la revista The Economist la llamó "la mejor presidente que el país ha tenido".
Sin embargo, como indica el International Business Times, estos elogios llegaron justo un año después de que el expediente Liberia's Truth and Reconciliation Commission realizado por la organización humanitaria internacional The Advocates for Human Rights recomendara que se le prohibiera ejercer cargos públicos por 30 años por su papel en el apoyo a Taylor. Recomendación que Johnson-Sirleaf ignoró.
El enviado de
Liberian Dialogue de vuelta de Noruega el pasado 12 de octubre, afirma que esta premiación se debería considerar positiva, para un país que casi nunca es fuente de buenas noticias. Destaca también la excepcionalidad de la asignación a un mismo Estado y en el mismo día de dos Premios Nobel, el de la Presidenta y el de la organizadora del movimiento por la paz que condujo el país hacia la situación actual,
Leymah Gbowee. Pero concluye admitiendo que la unión de todos los ciudadanos en la celebración no va a ser posible, ya que la mayoría de ellos recuerdan el sacrificio de las vidas inocentes de sus familiares, amigos y vecinos "que fueron irresponsablemente y brutalmente arrebatadas demasiado pronto por Ellen Johnson-Sirleaf y otros, para alcanzar sus egoístas objetivos económicos y políticos".
Propaganda política: las "elecciones waka waka"
Hace pocas semanas el portal African Voices publicó el artículo "Elecciones
waka waka waka"que describe este evento mediático desde el punto de vista de la ciudadanía con las palabras de
Fela Kuti "Los Justos, cuya tarea divina era la de acompañarnos y enseñar a nosotros los negros (...) Nuestros líderes gubernamentales, negros como nosotros, recibían premios internacionales y los Justos nos aseguraban que eran ejemplos a seguir para nosotros... pero veo elecciones robadas, corrupción, guerra. Nuestros líderes gubernamentales roban mi dinero, matan a los manifestantes, cierran los periódicos, matan a los estudiantes, queman casas, matan a las madres".
El artículo sigue explicando que con el referéndum de agosto el pueblo liberiano quiso punir a la Mamá de la nación y a todos los que habían prosperado durante la guerra civil, pero fue ignorado. Vinieron las elecciones y se podía escuchar sólo la voz de Ellen Johnson-Sirleaf. Las elecciones fueron una farsa y hasta se perseguía a los periodistas, que todavía tienen miedo de expresarse. Entonces mucha gente no fue a votar, pero ni la baja afluencia ni las manifestaciones pudieron impedir a la Mamá de acceder al poder.