Prejuicios basados en la ignorancia
De hecho, en algunas zonas fronterizas como la venezolana, los
desplazados colombianos no son percibidos como refugiados políticos ni por el pueblo ni por las autoridades, incluso en el caso de que sean niños.
En Europa se asocia el perfil del inmigrante colombiano a los conflictos armados y al cultivo de drogas. Por eso, los mismos ciudadanos que fueron perseguidos en su país natal se ven discriminados y tratados con desconfianza en el exterior, como si fueran todos potenciales guerrilleros y traficantes.
Muchos jovenes europeos creen que Colombia es un lugar donde se consumen libremente drogas al igual que en los Países Bajos. Su ignorancia, en este aspecto, es sorprendente. Ellos no reflexionan sobre la situación real y sobre su implicación en la misma como importadores de sustancias ilegales. Pocos conocen la
cultura del pueblo colombiano, que es algo bien diferente a este sistema del terror impuesto por 50 años de conflictos.
Aunque se sepa que gran parte del flujo turístico desde Europa hacia el Caribe está relacionado con el tráfico de drogas, un turista europeo sigue teniendo facilidad para desplazarse, mientras que a un cuidadano caribeño que quiera visitar Europa se ponen muchas dificultades. Un ciudadano colombiano, por ejemplo, puede visitar España o Italia solo a raíz de una invitación, y la persona que redacta la carta de invitación debe de tener ciertos requisitos. Luchar contra estas discriminaciones es uno de los mayores objetivos de las ONGs que promocionan el
Turismo Responsable El conflicto en Colombia
El origen del conflicto entre el Estado colombiano y las guerrillas izquierdistas se remonta a los años 60. Además, participan en el mismo diversos grupos paramilitares. Desde 2001 el gobierno de Colombia recibe un importante apoyo militar por parte del gobierno de los Estados Unidos. Sin embargo los opositores a la intervención estadounidense en el territorio colombano, denominada
Plan Colombia, argumentan que EE.UU. es el epicentro donde se genera el problema, debido al alto consumo de droga que enriquece a las mafias en los países productores, y que, por lo tanto, evidentemente, su presencia militar no es más que un intento de mantener el poder disfrazado de plan para fomentar la paz.
Las guerrillas y los paramilitares, por su parte, siguen desarrollando una economía de guerra asociada al secuestro, la extorsión y el tráfico de drogas. Muchos intentos de encontrar una solución negociada y
pacífica han fracasado.
En 2008 los entonces candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama y Hillary Clinton, declararon a la prensa oponerse al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia debido a las violaciones de los derechos humanos a las cuales el gobierno colombiano no ponía remedio. Para muchos oyentes resultó contradictorio el fuerte apoyo al intervención militar contra las
FARC por parte del gobierno norteamericano, comparado con su total oposición al libre comercio.