Una tradición a la cual no se quiere renunciar
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Pedocin: la última playa que separa a los hombres de las mujeres
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Se encuentra en el norte de Italia, en Trieste. El balneario, construido en 1903, mantiene todavía una pared divisoria que separa a los bañistas por sexos. |
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En tiempos de debate entre el topless y el naturismo, para quien sea nostálgico de las viejas costumbres queda una sola playa en toda Europa para visitar.
Los turistas suelen llegar a creerlo sólo cuando lo ven. En la entrada del balneario 'Alla Lanterna', de Trieste, Italia, se efectúa una separación: a la derecha entran los hombres, a la izquierda las mujeres y los niños menores de 12 años.
En los años '80 los habitantes de Trieste participaron en un referéndum que reveló su acuerdo unánime para mantener el muro divisorio. El apego a las tradiciones hizo que se conservara la unicidad y originalidad del antiguo balneario. Muchas personas, entre los residentes, aseguran encontrarse bien en este espacio que les proporciona momentos de privacidad.
Es atípico, en la época actual, escuchar que la ausencia de personas del otro sexo pueda ser sinónimo de libertad. Efectivamente muchas personas aseguran sentirse más tranquilas y menos observadas o juzgadas, en este balneario. Los amantes de las playas naturistas, en cambio, desean que los seres humanos lleguen a convivir sin tener pena de mostrarse a los demás, y sin que deban sentirse juzgados o molestados por su apariencia física. Son dos posiciones extremas, pero de hecho la exigencia básica es la misma: sentirse bien.
La realidad, para la mayoría de los bañistas de Europa, está en el medio. La playa es un lugar de diversión y de encuentros. El lugar donde lucir el vestido de baño a la moda y el resultado de una apresurada dieta. Y también debe ser la ocasión para disfrutar de mar y sol, en pocas semanas. A menudo el estrés de la vida que llevamos en la ciudad nos acompaña en nuestras vacaciones. Parece no haber remedio: nuestras ansiedades y preocupaciones viajan juntos con nosotros.
¿Cuál ventaja encuentra el bañista, entonces, en una playa como esta? Los hombres que frecuentan el balneario 'Alla Lanterna', según dicen, allí quieren 'Ser dejados en paz por lo menos en el baño' y las mujeres quieren 'Tomar sol sin sentirse observadas'.
El encontrar soluciones nuevas, quitando aquellas prohibiciones que ya la gente no siente necesarias, no nos impide mantener espacios más tradicionales para quien, en vez, desee aprovechar de ellos. Sería ilógico uniformar todos los servicios. En cambio diversificarlos, especializarse, parece ser una clave de éxito.
Las orígenes de Pedocin
En 1832, los administradores de la época colocaron un faro marítimo en la zona donde, al final del mismo siglo, surgió el balneario. De aquí nace el nombre 'Alla Lanterna' (A la linterna). Este fue uno de los primeros y más populares balnearios de Trieste, su inauguración oficial se remonta a 1903, pero antes ya existía una estructura similar. Siempre fue muy frecuentado, como punto de encuentro para las familias de la clase media baja, la más numerosa. Probablemente por esta razón se apoda Pedocin, ya que en el antiguo dialecto local la palabra pedoci indica los mejillones, que se encuentran en cantidades sobre las rocas. Una manera de decir 'tantos'.
El copyright del artículo Pedocin: la última playa que separa a los hombres de las mujeres, publicado en Viajes y Turismo > Balnearios pertenece a Manuela Garreffa. Es necesario el consentimiento expreso de su autor para la publicación o reproducción, parcial o total, a través de medios impresos, online o a través de cualquier otro medio o formato. |
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La ubicación del balneario
La ciudad de Trieste se encuentra en el norte de Italia, a 164 km de Venecia. Sus costas están bañadas por el Mar Adriático. El antiguo balneario 'Alla Lanterna', cuyo apodo es Pedocin, no está lejos del centro de la ciudad.
El establecimiento separa a las mujeres de los hombres por medio de una pared de tres metros de altura, que sigue hasta entrar en el mar. Luego, unas cuerdas continúan delimitando las dos zonas entre las aguas y, en este punto, las familias pueden reunirse a charlar, pero sin pasar la línea de demarcación de la cuerda.
Tullio Vascotto
La opinión de los jóvenes
Pedocin es un lugar muy amado por los ancianos, y sorprendentemente muchos jóvenes siguen apreciándolo. Se encuentran varios grupos de aficionados del singular balneario en las redes sociales, hay cuatro en Facebook y uno en myspace.
Lejos de ser vivida como una prohibición, la antigua costumbre de separar los sexos que Pedocin quiere mantener, se presenta como una oportunidad para hacer algo diferente. Los jóvenes se interesan también por su historia, recordando las anécdotas más interesantes acerca de esta playa. En la estructura del balneario también se celebran fiestas temáticas